¡¡¡ HOLA PLANETA !!!

Blog asociado al sitio oficial www.holaplaneta.com.ar

Bolivia, Perú y Ecuador 2001 30 marzo 2008

Filed under: Viajes — holaplaneta @ 5:14 pm
Tags: , , ,

Elvio, mi hermano, salió de viaje con su novia y dos amigas hace ya una semana, yo salgo recién hoy (18 de Enero de 2001), ya que por cuestiones de trabajo no podía partir antes. Salgo rumbo a La Paz, destino en el que me encontraría con Elvio, que en este momento está en Potosí (ya en Bolivia).

18 de Enero. Salgo de Rosario con destino a Pocitos a las 12:30 con la empresa “El Rápido” ($50). Pocitos está en la provincia de Salta, bien en el límite con Bolivia, es ciudad gemela de Yacuiba, que está del lado Boliviano. No tengo idea como será la ciudad de Pocitos ya que solamente pasé por la terminal que está a las afueras bien cerca de la frontera.

19 de Enero. Cuando por fin llegué, al día siguiente a las 11:30, me fui en taxi hasta la oficina de migración, un taxi totalmente innecesario ya que la oficina está a unos 200 mts. Pero como yo no lo sabía acepté pagar los $2 hasta allí. Ahí me encontré con dos rosarinas – Liliana y Noemí – que venían en el mismo ómnibus que yo y no me había dado ni cuenta, bueno, ninguna se dio cuenta, ya que ellas tampoco me habían visto a mi. Ahí ya se formó el grupito por que ellas también iban a La Paz. Luego de hacer los trámites correspondientes nos tomamos un taxi hasta la terminal de trenes por que nos habían dicho que es día salía un tren a La Paz. No era así, solo hay tren a Santa Cruz de La Sierra, pero no sale los viernes. Seguimos en el taxi hasta la terminal de ómnibus (este taxi nos costó $3) y allí finalmente sacamos el pasaje a La Paz después de evaluar cuidadosamente las opciones y elegir la mejor de acuerdo al horario y costo de cada una. El ómnibus sale a las 18:00, ahora son recién las 11:45, así que nos fuimos a recorrer un poco. No hay mucho que ver por ahí cerca, solamente montones y montones de callejones transformados en especies de galerías de venta de todo tipo de cosas. Si la callecita tiene unos 6 mts. De ancho, queda reducida a un pasillo de unos 2 mts. Nada más con interminables puestos a ambos lados. Te venden desde un vestido de fiesta (de muy bajo costo y calidad, pero vestido de fiesta al fin) hasta un cepillo de dientes y peines. Desde electrónica de marcas desconocidas y relojes sumergibles o con calculadoras incorporadas hasta comida y pastelería típica del lugar. Absolutamente de TODO!!!! Del resto de la ciudad no puedo decir nada por que la verdad no recorrimos tanto… Aquí me compre un peine y un cepillo de dientes ($ 0,75), que me había olvidado de incluir en la mochila.
Salimos de Yacuiba a las 18:00 en punto, los ómnibus son muy puntuales con su horario de salida, no así con el de llegada… Se paga un “derecho al uso de la terminal” o algo así… antes de tomar cualquier colectivo en Bolivia. Este cuenta Bs. 2 (2 bolivianos, que en de acuerdo al cambio actual de U$D 1 = Bs. 6,35, serían unos U$D 1,30). En Yacuiba, por ejemplo, es para colaborar con la Construcción del Coliseo Cerrado, no sé lo que será, no pregunté por que la verdad no leí el papelito del comprobante hasta mucho después.

20 de Enero. Llegamos a Tarija a las 08:00, dos horas más tarde de lo que nos habían dicho. El camino desde Yacuiba está lleno de curvas, es camino de cornisa y encime de noche, es una experiencia bastante extrema el ir serpenteando por estos caminos sin ver nada a tu costado ya que el camino es lo suficientemente grande para dos vehículos solo en ciertos tramos. Los conductores de estos ómnibus la verdad la tienen re-clara pero en el momento uno igual frena contra el asiento de adelante en cada curva. En un momento incluso paramos a sacar las piedras del camino (bue… las sacaron los hombres…) por que había habido un derrumbe y las rocas no dejaban pasar al ómnibus. Ahí mismo la gente aprovechó para “ir al baño”, se imaginan, en plena noche cerrada, al borde de una cornisa, era cuestión de hombres por allá, mujeres por acá, agacharse y listo… Yo me aguanté!!!
Vine todo el viaje sentada junto a Blanca, una Boliviana súper simpática con la que intercambiamos mail y nos escribimos de ves en cuando aun hoy en día.
El ómnibus que debíamos tomar en Tarija para ir a La Paz salía a las 17:00, así que teníamos una espera de 9 horas. Nos fuimos a conocer Tarija un poco. Nos aconsejaron ir a conocer Tomatitas, un barrio lleno de restaurantes y puestos de comida a base de pescado, pero como era muy temprano estaba todo cerrado y sin un alma por ningún lado. Nada más conseguimos que en un almacén nos atendiera una Sra. A la que las chicas le compraron agua mineral y le pidieron que se las calentara para tomar mate. Desde Tomatitas nos tomamos una “trufi”a Coimata. Con respecto a las trufis, yo pensé que estaban pronunciando mal la palabra Traffic, pero no, se llaman así esas “Traffic chiquitas”, todos los días se aprende algo nuevo…
Coimata es un lugar bastante alejado de la ciudad, al pie de unos cerros se forma un piletón divino con agua de deshielo. Daban ganas de bañarse un poco, pero ninguna había revisto visitar lugares con traje de baño debajo de la ropa, metimos un poco los pies y nada más. Después nos fuimos a hacer un poco de trekking para subir por las rocas enormes que había por allí. La verdad, precioso…
Volvimos al centro de la ciudad para almorzar y conocer un poco más. Nos comimos una pizza grande con limonada en jarra bien grande en un restaurante frente a la plaza central (Bs. 50 = U$D 7,80 aprox.).
La plaza es hermosa, tiene una glorieta muy linda y está súper cuidad y limpísima, igual que toda la ciudad. En general, nos sorprendió ver una ciudad tan limpia en Bolivia. Es que uno no conoce más que lo que cuentan, que es sucio y que las cholas hacen sus necesidades en la calle, etc… etc… Uno comienza a darse cuenta en seguida que para opinar hay que vivir la realidad de cada lugar uno mismo. Que no nunca hay que generalizar y que cada cultura es diferente.
Tarija es súper colonial, su arquitectura está muy bien conservada y se ven obras de restauración de edificios por todas partes. Me encantó!!!
Volvimos a la terminal a pié, nos dio ganas de ir al baño así que tuvimos que pagar los Bs. 0,5 centavos que se paga para entrar a los baños públicos. Pagamos los Bs. 2 antes de subir a ómnibus como ya sabíamos y salimos bastante puntual, a las 17:20 más o menos.

21 de Enero. Llegamos a La Paz 24 horas después, a las 17:00 del día siguiente, 6 horas más tarde!!!! Se suponía que llegábamos a las 11:00, como dije, los ómnibus suelen ser muy puntuales en su partida, nunca se sabe a que hora se llega…
Por fin me encuentro con Elvio. Él y su grupo ya salen para Copacabana mañana mismo, llegaron a La Paz antes de ayer y ya recorrieron bastante. Yo ya tengo ganas de seguir con ellos así que no tengo tiempo de conocer esta ciudad, quedará para otro viaje… Por ahora quiero seguir con ellos unos días hasta que tenga que seguir sola de nuevo.
Aquí los ómnibus urbanos cuestan Bs. 1,50 y los taxis entre Bs. 3 y Bs. 7 según el tramo. Nos alojamos en el Hostal Universo, relativamente cerca de la terminal, por Bs. 15 la noche (U$D 2,50 aprox.). Hay duchas con agua caliente pero no se puede lavar la ropa para no abusar del uso del agua. Las habitaciones son todas compartidas, las más grandes tienen 4 camas y dormimos junto a otros mochileros.
Comer por la calle en puestitos sale entre Bs. 1 y Bs. 3. Pero como recién empezamos el viaje y además queríamos festejar que nos encontrábamos ya todos juntos nos fuimos a Eli’s, donde me comí una hamburguesería que ya tenían re-fichada desde el día anterior. Me comí una hamburguesota doble con papas a solo Bs. 18 (U$D 3 aprox.).

22 de Enero. Como Elvio y las chicas ya habían hecho nuevos amigos – dos chicos de Bs. As. – ya éramos 9 personas (Elvio y las chicas, los dos porteños y Liliana, Noemí y Yo) nos fue fácil regatear el costo del ómnibus a Copacabana a Bs. 12 cada uno (U$D 2 aprox.). El ómnibus se toma cerca del cementerio. Como todos los ómnibus que vengo tomando hasta ahora dentro de Bolivia, está hecho bolsa y uno no sabe si lo que lo mueve es combustible o milagro líquido, pero es parte de la aventura y el gustito de este viaje y me encanta!!!
Arriba del ómnibus nos hicieron completar nombre y DNI en una planilla, cuando me toca a mi veo que el nombre antes que el mío era una chica apellido Saravia!!!! A mi me había parecido al escucharlas hablar que tenían tonada salteña y cuando vi esta apellido, mi apellido, no pude más que ponernos a charlar con ellas, resulta que a una yo me la cruzaba siempre cuando me tomaba el ómnibus a la mañana para ir al colegio.
La perlita del viaje hasta ahora: el cruce del Lago Titicaca. Ya muchos me habían dicho que pasaban el colectivo en balsa y que la gente iba en una lanchita aparte. Siempre pensé que me estaban tomando el pelo hasta que llegamos al estrecho de Tiquina, lugar donde se “acercan” las márgenes del lago y es más rápido el cruce en lancha. De un lado está Jancoamaya y debíamos cruzar a San Pedro, del otro lado. La cuestión es que cuando llegamos a Jancoamaya, nos pidieron amablemente que nos bajáramos, nos hicieron subir a una lancha y el ómnibus enfilo hacia una balsa enorme movida por unos motorcitos que parecían de lancha pero que se la re-bancaron y llegaron al otro lado sin problema, como lo hacen día tras día todo el año seguramente…
El viaje por el margen del lago hasta Copacabana es hermoso, el color del agua es de un azul turquesa oscuro impresionante, no podíamos dejar de mirarla… La vista se pierde sobre el lago sin llegar a ver la otra orilla.
Llegamos a Copacabana al medio día, nos alojamos en “El Conquistador”, un hostal que está justo enfrente de donde para el colectivo, frente a la plaza principal. Cuesta Bs. 18 la noche pero regateamos un poco y nos lo dejaron a Bs. 15. Luego descubrimos el hostal “El Colonial”, muchísimo más lindo y más barato, Bs. 15 la noche, pero bueno, para ese entonces ya nos íbamos… Consejo: no te alojes en el primer hostal que tengas a mano por más cansado, sucio y con ganas de bañarte o ir al baño que tengas.

Copacabana es hermosa, es un pueblito en medio de los cerros, con calles adoquinadas o de tierra, una iglesia hermosa frente a una plaza de canteros cercados. Hay un mercado lleno de cosas ricas: aceitunas enormes verdes y moradas, nunca había visto aceitunas moradas, son muy ricas, una paso intermedio entre que están verdes y se ponen negras supongo… Las verduras en el mercado son de un color que nunca vi en la ciudad, se ve que crecer sin químicos ni fertilizantes es muy bueno para las plantas en realidad…
La Virgen la Candelaria de Copacabana es muy venerada, se encuentra detrás del altar, en una habitación pequeña a la que se accede por unas escaleras laterales, al costado de los bancos de la iglesia, cuando se va a dar la misa, la virgen se gira y queda mirando al frente, el resto del día da a la habitación pequeña, donde cualquiera puede ir a rezarle.
La Iglesia de la Candelaria tiene un patio enorme rodeado de una pared baja. Todo pintado de blanco menos las cúpulas, que son de mosaicos multicolores y arcos pintados de verde y amarillo intercalado.

Las puertas de la iglesia son de madera gruesa, muy pesada y están completamente talladas contando la historia de la virgen.
Cuando alguien compra un auto van a la iglesia con este repleto de flores y el cura lo bautiza.
Aquí hay solamente dos cyber-cafés y cobran bastante más caro que lo que suelen cobrar en ciudades más grandes llenas de ellos. Comer es muy económico, un almuerzo o cena en un restaurante compuesto de sopa de entrada, pescado frito con arroz como plato principal, un baso de gaseosa o jugo y una fruta de postre nos costó Bs. 8 (U$D 1,30 aprox.).

23 de Enero. Nos despertamos bien temprano y desayunamos con té de api (harina de maíz) para tener energía para Isla del Sol. Nos íbamos a tomar una lancha por la mañana pero como está lloviendo saldremos al medio día cuando pare. La lluvia en Copacabana es sumamente puntual, llueve desde las 22:00 hasta las 11:00 del día siguiente, parece que alguien literalmente la encendiera y apagara a esa hora, creo que debe ser lo único puntual por aquí, pero no me importa la impuntualidad en estos días, después de todo no tengo ningún horario que cumplir ni una agenda que completar a tiempo, es maravilloso tener el reloj puesto y sin embargo saber que hora es por el horario de la lluvia…
En cuanto paró la lluvia me fui a conocer la ciudad. Me habían dicho que había un vía-crucis subiendo un cerro cercano así que enfile para allí. Hay otra iglesia al pie del cerro y detrás de esta comienza el camino de subida del vía-crusis. Hay 4 paradas durante la subida y ocho arriba. La vista de la bahía desde donde salen las lanchas a Isla del Sol y las lanchitas a pedal que alquilan los turistas es incomparable.

Nos tomamos la lancha a las 14:00, nos costó Bs. 7 y nos dejó en el lado sur de a isla, nos han dicho que la caminata hasta el lado norte es muy linda así que eso haremos. Isla del Sol tiene casitas desparramadas por todas partes, algunas llegan a agruparse en pequeñísimos pueblitos. La agricultura sigue haciendose en forma de terrazas sobre la ladera del cerro igual que en época de los incas. En la parte sur ya hay electricidad pero en la norte recién estan poniendo el cableado. Vimos un telecentro con antena de ENTEL, la civilización está llegando, que lástima…
La caminata nos llevó 3 horas, andando despacio para no cansarnos mucho. Una señora viajita como de mil años con una carga en su espalda y todo paso caminando a nuestro lado, se paro un momento a hablarnos o explicarnos algo o indicarnos por donde seguir, la verdad no entendimos por que hablaba en quechua o aimará, la verdad no lo sé, pero evidentemente ella pensaba que le comprendíamos perfectamente por que seguia señalándonos el camino hacia delante mientras hablaba. Le sonreímos y asentímos hasta que terminó su explicación y siguió a paso veloz como si nada. A pesar de sus años y la altura y lo difícil del camino los viejos parecíamos nosotros, que caminábamos bastante lento y nos ayudábamos a subir en algunas partes. Ella? Ella se nos perdió de vista en la distancia en menos de 5 minutos…
Llegamos la parte norte, buscamos un hostal, en este lugar más que hostal son nada más habitaciones con muchas camas y listo. Hay un baño tipo letrina afuera y hay que irse con un recipiente de agua para tirar en los bordes para dejarlo bien limpio después de usarlo.
Como todavía no hay electricidad de este lado de la isla comimos a la luz de las velas. De más está decir que estando mi hermano, su novia y yo, yo estaba de más!!!

24 de Enero. Por este lado de la isla, la lancha que pasa a buscar a los turistas pasa al medio día, pero no queríamos que se nos hiciera tan tarde así que la noche anterior habíamos arreglado con un lugareño que va todas las mañanas a Copacabana llevando gente del lugar que va a vender su pesca. Nos cobró Bs. 10, más caro que cuando vinimos, pero que vas a hacer, encima que nos lleva, y a esa hora es el único… Negocios son negocios… Ellos salen muy temprano así que madrugamos bastante para tomarnos esta lancha. La lanchita tendría capacidad para unas 15 personas y éramos 25, además cargaron unas 20 latas (cuadradas como las viejas latas de galletitas) llenas de pescado. Llovía como todas las mañanas y corría bastante viento, la lanchita bailaba y se sacudía que parecía la lambada.
El techo de la lancha era una lona verde atada y faltaban unos vidrios en las ventana delanteras así que entraba un viento frío bárbaro.
En una de esas que pasaba junto a una islita el Sr. Que la manejaba se estira sobre un borde de la lancha para ver bien y no golpear la roca y maneja el timón con el pié!!!! No lo podíamos creer, fue fantástico, nosotros con nuestros pilotines amarillo huevo, cagados de miedo y frío por las condiciones del clima y la precariedad de la lancha éramos seguramente la diversión de los locales, que de ves en cuando, y muy disimuladamente nos miraban y sonreían. Ellos iban de lo más tranquilos charlando entre sí, una chola incluso cambio a su bebé en un segundo ahí en medio de todos, no sé ni como hizo, lo saco de la manta con que lo llevan atado a la espalda y mientras lo sostenía con una mano lo cambiaba con la otra. Imposible para nuestras cómodas costumbres citadinas!!!
A pesar de todo esto, la lanchita iba rapidísimo y llegamos mucho más rápido que cuando fuimos.
Ya de vuelta en Copacabana, nos tomamos un ómnibus a Cuzco por Bs. 60 (U$D 9,50 aprox.). Pasamos por Puno, donde el ómnibus hace una breve parada. Decidimos no pasar a visitar las islas de los indios Uros por que los chicos estaban bastante cansados, yo tenía ganas pero no quería separarme todavía del grupo.

25 de Enero. Ya estamos en Perú, el cambio es de U$D 1 = S/n 3,49 (nuevos soles peruanos). Llegamos a Cuzco a las 04:00 y nos dejaron quedarnos en el ómnibus hasta las 06:00 para que ya hubiera luz de día. A las 06:00 nos tomamos una combi que nos llevó hasta “La Chola”, un hostal muy popular entre los mochileros que nos habían estado recomendando varios que nos cruzamos en el camino. Cuesta S/n 6 (U$D 1,70 aprox.). No nos gustó para nada, esta bien que uno se conforme con un lugar muy modesto, pero este olía muy feito, es ya es demasiado. Nos fuimos a un hostal que estaba a la vuelta, “Latino”, le peleamos un poco el precio y terminamos pagando S/n 8 (U$D 2,30 aprox.) en ves de S/n 10.
Cuzco es hermosos, la verdad, me enamoré de esta ciudad inmediatamente. Tiene miles de callecitas enredadas que no siguen ningún trazo en particular. Miles de galerías de arte local. Tanta historia por todos lados, retazos de construcción incaica en medio de toda la ciudad. Es tan limpia, la gente es súper amable, me gusta todo, me quedaría un tiempo si pudiera…
Que emoción cuando al doblar una esquina, sin saber que estaba justo allí, me encontré con la piedra de los 12 ángulos!!!! No podía creer que estaba frente a esa imagen que tanto había visto en libros y folletos… Después descubrí que en uno de los templos hay una con más de 30 ángulos pero no importa, la que reconocí y fue impactante verla en vivo, fue esa.

Aun no sabemos cuando partiremos a Machu Pichu, los chicos no trajeron nada que compruebe que son estudiantes así que le entrada al camino del inca les costaría U$D 50. Siendo estudiante cuesta la mitad. Así que veremos si mamá les puede mandar algo por correo que les sirva de comprobante.
Internet aquí es re-barato y hay montones de cybers por la ciudad.

26 de Enero. Como hay varios lugares en la ciudad y sus alrededores que siempre se visitan, te venden un pasaporte por U$D 5 que sirve para entrar a 16 sitios arqueológicos, museos y lugares frecuentados. Conviene muchísimo ya que cada entrada está alrededor de los S/n 2. Hoy visité los sitios arqueológicos de Tambomachay (Agua de la Eterna Juventud o Baño del Inca), dicen que beber de esta agua te mantiene joven así que por supuesto me tome unos buenos tragos. Luego Puka Pukará, Q’enqo y Saqsaywaman. Este último es impresionante, imponente es la palabra que mejor le queda. Conviene hacerlo con guía para apreciarlo por completo.
Por la tarde, en la ciudad, visité la catedral, que no puede apreciarse en su totalidad por que está siendo restaurada, pero es magnífica. También fui al Museo del Arzobispado (o de “Arte Religioso”

Después me fui a comprar unas bolsas grandes (tipo las de basura o consorcio) para meter un montón de cosas que llevaba en la mochila pero que no iba a necesitar en El Camino del Inca. Todo esto se puede dejar en un casillero (locker) en algunos lugares (cyber-cafés, bares, etc…) que brindan este servicio, se paga, cuando se retiran las cosas, por los días que uno las halla dejado allí.

27 de Enero. Hoy visité varios lugares dentro de la ciudad. La Capilla de San Blas, que tiene un trabajo de madera tallada impresionante, imperdible.
El Museo de Sta. Catalina. Puede hacerse una visita al convento, pero en esta ocasión no se podía por que había unas monjas de visita y estaba cerrado.
Museo de Arte Contemporáneo.
La casa del Inca Gracilazo de la Vega.
Además visite muchas iglesias (Cusco está llena de iglesias), a las que obviamente se puede entrar gratis y que son hermosas.
También estuve averiguando como llegar a Iquito y me enteré que la única forma es por río, y como en ese tramo se viaja contra la corriente, el viaje tarda unos 8 días. En el mismo tiempo podría desviarme un poco más, ir a Ecuador y empezar la bajada por el río Amazonas hasta Manaos desde el Pto. Francisco de Orellana.
Bueno, llueve cada ves más fuerte, por lo general llovizna bastante seguido, pero ahora se está largando fuere… No importa, me voy igual al Museo Inca, por que me dijeron que es espectacular y no quiero perdérmelo. Llego y está cerrado, que tonta, debería haber salido antes y no quedarme a esperar que parara la lluvia… Volveré otro día antes de irme.

28 de Enero. Hoy me fui a Pisaq, hay que subir bastante, es un rato bien largo de caminata en subida hasta llegar a las ruinas incas que se visita en este lugar, pero todo esto es impresionante, como pudieron construir en zonas de tan difícil acceso?
La feria artesanal de Pisaq es espectacular, además de artesanías hay todo un sector tipo mercado de frutas y verduras y una parte más pequeña con puestos de comida que se prepara en el momento. Esta feria está los fines de semana así que conviene hacer esta visita en estos días para ver aprovechar y ver las dos cosas.
Hasta Pisaq llegué en un taxi compartido, ya que desde el pueblo donde está la feria hasta la base del cerro que se sube para ver las ruinas es bastante lejos. Y baje hasta Cusco también en taxi por s/n 2 (unos U$D 0,60). Estando en Pisaq se largo a llover a cántaros y me re-mojé!!! Es muy gracioso ver como todos los puestos tienen techo de plástico y no se mojan ni un poquito, y cuando el agua se embolsa en el plástico, lo empujan desde abajo para que se descargue, me enteré perfectamente de esto cuando me calló uno de los chorros de alguien que no me vio y descargó su techo cuando yo pasaba.
Volví a Cusco, me cambie la ropa por que estaba empapada y me fui a buscar el ómnibus que me llevaba a Urubamba. Ya había pasado por la Secretaría de Turismo y me dijeron que ómnibus local tenía que tomar así que deje de tomar taxis. Urubamba está bastante más lejos así que me hubiera costado bastante más caro además me hubiera perdido el viajar entre la gente del lugar y charlar con ellos que es lo mejor de los viajes. Uno sabe que se nota de lejos que uno es turista pero igual la gente te acepta y más aun, te cuentan cosas sobre el lugar, te indican a donde ir, que visitar, es muy lindo.
El colectivo a Urubamba me costó S/n 2 (U$D 0,60) y luego me tomé uno a Ollantaytambo por S/n 1 (U$D 0,30). En Urubamba pare un rato a almorzar, me comí un anticucho1 en un puesto en la calle, estaba es-pec-ta-cu-lar!!!! Me lo devoré…

1Anticucho: Es un brochete de carne de corazón hecho a la parrilla, y mientras se cocina lo van marinando con una salsita picante que le untan con una ramita de una hierva aromática que no sé que sería pero quedó muy bueno.

Ollanta (como lo abrevian los lugareños) es bien pintoresco y pequeño, me gustó mucho. Mientras recorría las ruinas que hay en este pueblo, me puse a “seguir” un grupo de 4 gringas (norteamericanas) que iban con guía, así que yo paraba la oreja para escuchar todo, enseguida me puse a charlar con ellas, con el guía, a traducir para un lado y para otro y terminamos sacándonos fotos todos juntos, me encantan estas cosas!!!
El regreso fue un poco más complicado por que el último colectivo Urubamba-Cusco salía a las 19:00 y la combi desde Ollanta a Urubamba llegó a las 19:10 así que ya se me había ido el colectivo que debía tomar. Había allí una combi que podía llevarnos, pero como no se llenaba lo suficiente no le convenía el viaje. Finalmente le rogamos un poco y nos llevó a los 15 que estábamos allí. Ahora me pongo a pensar y no se como tanta gente aun le era poca, no sé, bueno, nos cobró S/n 5 (U$D 1,50) a cada uno y nos llevó hasta Cusco, algunos se fueron bajando por el camino, ya que hay varios pueblos más antes de llegar a Cusco. Llegué a las 21:15.

29 de Enero. Mañana finalmente salimos hacia Machu Pichu, a hacer el Camino del Inca. La verdad, me alegro que haya habido algunos contratiempos por los cuales no salimos antes así pude conocer tantos lugares que probablemente no hubiera visitado.
Saque de la mochila todo lo que no necesitaría en estos días y lo guardé en una bolsa en un casillero (locker) por S/n 1 por día, baratísimo…
Me armé los sandwiches de miga que pienso comer, sí, ya sé, nada nutritivo no? Pero bueno, son livianos, no se necesitan cubiertos y tampoco cocción… También llevo una barras de cereal, que aunque no me gustan mucho cumplen con las 3 condiciones que ya nombré y además son más nutritivas y energéticas que los sandwiches.
También fui a contratar el ómnibus que nos lleva hasta el Km. 82, punto de partida del Camino del Inca.
Después de todos los arreglos necesarios me voy al Museo del Inca, no me lo quiero perder, lo he ido dejando y no quiero irme sin conocerlo.
El museo en gral. muy bueno, pero de todo lo que ví, lo que me dejó un nudo en la garganta fue un fragmento de un comunicado público que daba a conocer la condena a la pena de muerte de José Gabriel Thupa Amaro Inga (forma españolizada como firmaba el mismo Tupaq Amaru II). Me llegó tanto que copié el fragmente en un folleto que tenía conmigo, se los copio a Uds. por que realmente vale la pena:

BANDO de Noviembre de 1781
“Por causa del rebelde, mándase que los naturales se deshagan o entreguen a sus corregidores cuantas vestiduras tuvieren, como igualmente las pinturas o retratos de sus incas, los cuales se borraran indefectiblemente como que no merecen la dignidad de estar pintados en tales sitios.”
“Por causa del rebelde, celaran los mismos corregidores que no se representen en ningún pueblo de sus respectivas provincia, comedias u otras funciones públicas de las que suelen usar los indios para memoria de sus hechos antiguos.”
“Por causa del rebelde, prohíbense las trompetas o clarines que usan los indios en sus funciones, a las que llaman pututos, y que son unos caracoles marinos de un sonido extraño y lúgubre.”
“Por culpa del rebelde, mándase a los naturales que sigan los trajes que les señalan las leyes; se vistan de nuestras costumbres españolas y hablen la lengua castellana, bajo las penas más rigurosas y justas contra los desobedientes”

30 de Enero. El ómnibus pasó a buscarnos a las 06:40 por la Plaza “Las Nazarenas”, lo esperamos aquí por que la calle donde está nuestro hostal es escalonada y puramente peatonal. Luego de mil vueltas por la ciudad recogiendo a los demás caminantes salimos de Cusco. Hizo un alto en Urubamba, donde los guías de los que iban con tour armadito compraban la comida para los turistas y los que lo hacíamos por nuestra cuenta desayunáramos. Llegamos al Km. 82 a las 11:30. En el ómnibus me puse a charlar con Victor, que estaba sentado al lado mío y con una chico con quien hablaba Victor, Matías. Los tres hacíamos la travesía solos (bueno, yo supuestamente estaba con Elvio y su novia, va!… estaba sola…) así que formamos grupo enseguida. Mostramos nuestras entradas al Camino a un Sr. Que las controlaba y empezamos a caminar…
El primer día fue bastante relajado, nos llovió muy poco. El problema fue que al llover yo me deje el pilotín puesto, y también el pantalón de plástico que había comprado para protegerme bien del agua… Maaal hecho!!!! Con tanto plástico alrededor, el cuerpo no respira y se calienta… lo único que puede hacer el pobre es transpirar, y como estaba bien fresco y lloviznaba finito, uno ni se da cuenta si el fresco que sentís es la llovizna y el clima o tu propia transpiración helada sobre la espalda. Resulto ser lo segundo. Cuando llegamos al primer campamento, mi ropa estaba completamente empapada, no tenía idea que el cuerpo pudiera escurrir tanta agua!!! Cuando llegué a la primer parada donde se arma la carpa para pasar la primer noche, yo estaba hecha sopa completamente, mi ropa totalmente mojada… Por suerte ya había formado grupo con Victor (Argentina) y Matías (Canadá) que como también viajaban solos nos unimos para hacer la travesía juntos. Victor me presto una remera extra que él llevaba y por suerte yo tenía un pantalón extra que ni recordaba haber olvidado en la mochila, menos mal… Bueno, pudo cambiarme y ponerme ropa seca, pero tuve que cargar con el bulto de ropa mojada el resto del viaje, así que consejo, no ponerse pantalones impermeables para el camino del inca!!!
Armé mi carpa por primera ves en todo el viaje desde que salí de Rosario. El terreno es bastante duro así que me ayudaron a clavar las estacas de la carpa (lo bueno de ser mujer, siempre se consigue un caballero dispuesto a ayudarte…)
Victor y Matías se habían llevado una provisión de comida de los más completa (batatas, pasta de trucha, cebollas, ajo, plátano, maníes, tocino, azafrán para condimentar el arroz, arroz, etc… ), me explicaron que ellos podían pasar frío, incomodidades o lo que fuera, menos comer mal… así que al momento de priorizar el contenido de sus mochilas, optaron por cargar con todo esto sin rezongar. La cuestión es que mis sandwichitos fueron la entrada a partir de ese momento y luego comíamos la cena bien preparada de Matías, yo me encargaba de ir a buscarles agua para cocinar y de lavar la ollita y los cubiertos.

31 de Enero. Nos levantamos bien temprano, yo desayune una de mis barritas de cereal (puja…) y los chico panceta frita con huevos revueltos, que me ofrecieron pero la verdad que a las 07:00 este tipo de desayuno no me tienta.
Comenzamos el temido 2º día, ya todo el mundo nos había advertido que era el peor, el más duro. Verdaderamente fue jodido, mucha subida, mucho escalón y una ves arriba, en el punto más alto, “El Paso” a 4200 msnm., comienza una eterna bajada, la cual pensábamos, erróneamente, sería más leve, pero al rato de estar frenando en cada paso para no caer mochila y todo rodando por las escaleras, uno se te da cuenta que en realidad lo que quiere es caminar derecho, ni subir ni bajar nunca más!!!! Bueno, al menos hasta la próxima visita al “Camino del Inca” no?
Más halla del cansancio, el frío, el viento, los pies mojados, la lluvia, etc… La verdad es que cada ves que uno se detiene a mirar a su alrededor, se da cuenta que no hay otra forma de hacer este recorrido, de ninguna otra forma se podría ver y apreciar los paisajes que te rodean, te quedas mirando a tu alrededor y sintiendo que todo eso vale tu cansancio y tu frío y mucho más, es algo que realmente no tiene igual.
Finalmente termina el segundo día y llegamos al campamento. Una serie de terrazas escalonadas sobre la ladera de la montaña donde uno arma su carpa, es hermoso, y a la noche, el río Urubamba, que está en el fondo, genera una espesa, casi cremosa a la vista que sube y va cubriendo de a poco las carpas que van desapareciendo en medio de esta niebla. Nuevamente, un espectáculo que de otra forma no podría verse, hay que estar allí.

01 de Febrero. El 3º día fue menos duro, pero no por eso fácil, para nada. Nos llovió durante toda la mañana, yo solamente llevaba puesto el pilotin sobre la piel, no me animé a mojar toda la remera de nuevo por que esta ves ya no iba a tener nada que ponerme, así que me aguante un poco el frío (por suerte yo nunca me resfrío si no creo que me agarraba una pulmonía). De todos modos, entre el movimiento constante y el plástico que mantiene el calor dentro, mi temperatura era más o menos razonable, suficiente como para no entrara en hipotermia… ja ja ja… Las manos era una historia distinta. Ni las sentía… Como extrañé no haber comprado guantes!!!
Finalmente llegamos al tercer campamento, en esta ya hay una habitación con cuchetas triples que suman un total de 21 camas en la misma pieza, que tendrá unos 5 mt2 aprox., pero bueno, es una cama de verdad y hay una ducha!!!! Creo que fui la única que se bañó, ya que el agua salía fría y acobardaba bastante…

02 de Febrero. El último tramo se hace rápido, uno ya sabe que es el último y arranca con otro ánimo, además la pendiente ya no es tanta. Llegamos a una terracita que hay en una curva del camino, nos habían dicho que desde allí ya se podía ver la ciudadela, pero no veíamos nada, nos quedamos un rato parados, descansando y mirando para todas partes por las dudas estuviéramos mirando mal o hacia otro lado… Hasta que en un momento, las nubes bajas comenzaron a correrse y de pronto no encontramos con la famosísima postal que todo hemos visto. Machu Pichu estaba allí, delante nuestro, dándonos una muy teatral bienvenida. Fue espectacular, de pronto, nos quedamos todos en silencio y nada más mirábamos… Hasta que alguien salió corriendo camino abajo para legar de una ves y todos hicimos lo mismo.
Con ansiedad y todo por caminar entre las ruinas lo primero que hicimos al llegar, fue ir al baño, uno de verdad y muy limpito, ah!!!! Que lindo!!! Luego al bar a comer sentados en sillas y con una mesa delante y luego, ya más calmados, a recorrer Machu Pichu.
Machu Pichu, que puedo decirles, hay que ir, es increíble, el solo darte cuenta que construyeron semejante ciudad en semejante lugar, tan inaccesible, tan alto, te maravilla… No se si la palabra que la describe es mística, hay sin lugar a duda mucha energía en todo esto, pero no se si mágica, creo que humana, una energía tremenda que nos dejaron los Incas y que nos transmiten a través de estos monumentos que han quedado… Hay que ir.
Bajamos en bus hasta Aguas Calientes, nos instalamos en un hostal para pasar la noche y nos fuimos a las aguas termales a descansar nuestros músculos que no daban más.

03 de Febrero. Me levanté a las 05:30 para tomar el tren de las 06:10, donde me re-encontré con Victor y Matías (que se alojaron en otro hostal). El tren nos deja en Ollantaytambo y de allí colectivo hasta Cuzco. Ya en Cuzco, me fui al hostal “El Comendador”, que está buenísimo y no es nada caro. Me encontré con una chicas de Salta que había conocido en el colectivo de Puno a Cuzco así que nos alojamos en una doble y una triple así que me salió más barato que si hubiera estado sola.
Alas 14:00 me encontré con Victor y Matías como había quedado y los acompañé a almorzar al restaurante del Hotel Monasterio, un hotel muy lindo y muy caro. Ellos siempre dijeron, durante los 4 días del Camino del Inca, que cuando volvieran a Cuzco, se iban a ir a comer al lugar más lindo que encontraran, y así fue… Aun no se como es que nos recibieron tan bien en este lugar, con la pinta de reos que traíamos?!?!?!

04 de Febrero. No hice mucho, nada más me dedique a descansar, fui al mercado a comprar cosas para almorzar y cenar, las frutas y verduras son muy baratas y riquísimas, como casi todo en el mercado, es la opción más económica para comer y además es un lindo paseo, bueno, a mi me encanta.

05 de Febrero. A las 20:00 sale mi ómnibus a Lima. Es el único que va directamente a Lima por una ruta que atraviesa la cordillera, me dijeron que este tramo está en terribles condiciones pero bueno, no tengo ganas de perder tanto tiempo bajando hasta Arequipa y luego volviendo a subir hasta Lima, me puse cabeza dura y me fui en este ómnibus. La verdad, un camino bastante malo, es más para un rally en 4×4 que para un ómnibus, pero el paisaje es fabuloso, como siempre, el camino va culebreando entre las montañas hasta que al fin, al llegar a Pisco, uno ve el mar, bueno, se ve si es de día, yo lo hice de noche y nada más veía la espuma blanca del mar rompiendo contra la costa. Aquí la ruta ya está asfaltada y va bordeando el mar directo hasta Lima. Lo volvería a hacer de la misma manera (pero de día).

07 de Febrero. Llegué a Lima a las 03:00, yo pensaba llegar, según me habían dicho, a las 20:00 del 06 de Febrero, pero bueno, como todos los ómnibus hasta ahora, salen muy puntuales pero nunca se sabe a que hora llegan. Este es el único tramo que me tomé en el que llegué de noche a destino, me lo tomé igual por que yo pensé que siendo Lima la capital del País tendría una terminal de ómnibus enorme, con cyber-café y todo donde yo podría chequear mi mail y así recibir noticias de Violeta (una chica que leyó un aviso mío sobre mi viaje), quien ya me había invitado a quedarme en su casa sin siquiera conocerme. Habíamos quedado en que yo la llamaba en cuanto llegaba, ella me pasaría su Tel. y dirección por mail, pero lo que yo no sabía era que en Lima no hay UNA terminal enorme y moderna, Nooooo, cada compañía tiene su propia terminal, que varía en comodidad, tamaño y servicios de acuerdo a la empresa… Yo me había tomado la más barata, se imaginan entonces como era la “terminal” de esta empresa, nada más un galpón en una zona súper alejada del centro y ni hablar de acceso a Internet, nada, a las 03:00 de la mañana… Los choferes, al ver mi cara de desesperación, me dijeron que no había problema en quedarme a dormir en el ómnibus para poder salir a buscar un taxi al centro a la 07:30 cuando ya hubiera suficiente luz de día, la verdad estuvieron muy amables. No me gustaba la idea pero no había otra, hasta que Liliana (una chica que venía viajando con su hermanita Enma), y con quien yo había estado charlando, se dio cuenta de mi situación y me invito a su casa. Nunca voy a terminar de agradecer la hospitalidad peruana, incomparable.
La cuestión es que es noche, dormí en una cama, me di un baño caliente y Enma me despertó con el desayuno preparado. Liliana ya se había ido a trabajar y me dejo su notebook lista para que yo pudiera chequear mis mail. Luego su papá, Victor, me indicó como llegar al centro, donde me encontraría con Violeta. No tengo palabras para describir lo cómoda y bienvenida que me sentí, esta gente no me conocía y me brindo absolutamente todo, fue maravilloso, aun hoy sigo en contacto con Liliana vía mail.
Ya con todos los datos de Violeta, me despedí y me fui para el centro a buscarla a su trabajo, ella cortó un rato para almorzar así que ahí nos conocimos, ya que su invitación había sido basada totalmente en mi aviso y su amabilidad pero no nos conocíamos. Luego yo me fui a pasear un poco hasta que ella saliera del trabajo por la tarde. Me fui a conocer Larcomar, un centro comercial muy lindo que está sobre la barranca, frente al mar. No se si será siempre así pero el horizonte del mar en Lima es de lo más misterioso, está cubierto por una neblina espesa dentro de la cual se pierde el mar y no se ve más… El mar bien podría terminar a unos 100 metros de la costa que uno ni se daría cuenta, es de novela, me encantó, claro que también debe haber días soleados y despejados, pero yo no los vi así que no puedo opinar, tendré que volver… La costa es angosta, con playas de canto rodado y un agua bastante turbia por estar al lado de una ciudad tan grande, pero yo creo en el encanto de cada cosa, y esta playa también tiene lo suyo.
Pasé por una plaza donde está el monumento al beso, una escultura enorme de una pareja besándose que me encantó. La plaza tiene una onda Gaudí total y está llena de flores, y también de gente besándose, muy linda para visitarla acompañada…

08 de Febrero. Me levanté a las 12:00, dormí re-bien!!!! Me fui hasta la oficina de Violeta para almorzar juntas pero estaba muy ocupada así que me fui a conocer un poco Lima. Primero me fui hasta las oficinas de la sucursal de Lima centro de la empresa Ormeño para sacar mi pasaje a Trujillo (S/n 30 = U$D 8,6 aprox.) y luego me fui hasta la Plaza Mayor, la peatonal Jiron de la Unión y como es mi debilidad y estaba tan barato, no pude evitar comprarme una entrada al cine…
Los miles de tachos de basura que hay en el centro están “auspiciados” por McDonald, que tiene un local en pleno centro, obviamente, pero hay muchos otros lugares de comida rápida, que son mucho más baratos y por supuesto, sabrosísimos, no como las hamburguesas secas y mínimas de McD.

09 de Febrero. Hoy fui al Museo del Oro pero no entré por que costaba S/n 20 (U$D 5,70 aprox.) y no hay descuento para estudiantes. Me lo recomendaron mucho pero es mucha plata teniendo en cuenta que vengo gastando más de lo que tenía planeado y Manaos y el barco por el Amazonas siguen siendo mi meta y tengo que ajustarme más si quiero lograrlo. Bueno, me dicen que Ecuador es tan barato como Bolivia, espero que así sea así me recupero un poco. Hoy caminé muchísimo por Lima, vi muchas cosas curiosas queme encantaron, un Sr. Con una balanza en la calle cobrando S/n 0,10 por pesarte, callejoncitos con ferias de libros, churros de forma muy rara… Aprendí un par de palabras: Botica (Farmacia), Baguetería o Pastelería (Panadería), Chompa (Pullover), Polo (Remera), Empanadas (son como palmeritas gigantes), Vía (Ruta asfaltada) y Chifa (Restaurante de comida china)… Estas son las cosas que me gusta vivir cuando conozco un lugar nuevo, por eso me gusta tanto caminar por las calles de la ciudad donde estoy.
A las 22:55 sale mi ómnibus a Trujillo, Violeta y su hermano me acompañaron.

10 de Febrero. Llegué a Trujillo a las 08:15, al bajar del ómnibus me puse a hablar con Valentina y Juan Pablo, una parejita de chilenos que venían en el mismo ómnibus que yo. Ellos iban hacia el norte, a Ecuador y como mis planes seguían siendo bastante flexibles decidí seguir con ellos, ya que seguían la ruta que me llevaba al Pto. Francisco de Orellana, en Ecuador, desde donde parten los barcos hacia Manaos. El próximo colectivo a Tumbes, en el límite con Ecuador salía a las 19:00 así que teníamos todo el día para conocer sitios arqueológicos y museos. Incluso nos fuimos hasta Huanchaco, un pueblo de playa ahí cerquita de Trujillo. Aquí almorzamos, los chicos pidieron cebiche, aquí me enteré que el cebiche no es un pez sino la forma de prepararlo, yo lo había escuchado nombrar y siempre pensé que era un pez típico de la zona. Probé un poco de lo que pidieron ellos, la verdad, no es feo, pero no me comería un plato completo…
Luego nos fuimos en taxi hasta las ruinas de Chan Chan. Todos estos sitios son importantes por ser las únicas ruinas puramente de barro que se conservan en tan buen estado. Es realmente impresionante y vale la pena conocerlo. Aquí compramos un ticket para visitar 4 sitios arqueológicos o museos, por ser estudiantes nos cobraron el 50% del valor, pero no recuerdo cuanto pagamos, no sé, no lo anoté, pero no fue mucho.
Luego nos fuimos a la Huaca Esmeralda y de allí caminando hasta el centro de Trujillo, descansamos un poco en la plaza, que por cierto, está encerada, en la foto que saque parece que el piso estuviera mojado, pero es el brillo que tiene todo el tiempo!!!

11 de Febrero. Llegamos a Tumbes a las 06:30, en la misma terminal te esperan los taxis que te llevan a hacer migración de salida de Perú y te dejan del otro lado, cobran S/n 5 (U$D 1,5 aprox.) Aquí en Tumbes, mientras esperamos el ómnibus que nos lleva a Cuenca, conocimos John, un inglés de unos 60 largos que viaja solo con su mochila y sin sabes ni jota de español, un personaje muy particular… Salimos para Cuenca a las 10:00 y llegamos a las 16:00. En el camino, apenas sale, el ómnibus para donde se hace migración de entrada al país.
El camino es hermoso, las montañas están cubiertas de vegetación abundante y se pasa por un montón de pueblitos minúsculos muy pintorescos.
Aquí en Cuenca, estoy en el Residencial Colombia, que cuesta solo U$D 2 (Ecuador está dolarizado así que uno se maneja directamente con dólares, el sucre Ecuatoriano ya no existe).
Es una ciudad muy linda, muy colonial, fue declarada patrimonio de la humanidad hace dos meses, la arquitectura de la ciudad está muy bien conservada, caminar por sus calles es un placer.

12 de Febrero. Salí tempranito a pasear por Cuenca. Me fui a caminar por la ciudad, como es mi costumbre, pasé por un supermercado así que entre a comprar unas cosas: Shampoo, crema enjuague, aceite de oliva, sal, pimienta, nuez moscada, ajo en polvo, huevos y mantequilla de maní (no la conocía así que quise probarla), en total U$D 14. Ya sé, se me fue la mano, pero bueno, el que una ande de mochilera no significa que haya que dejar que se le arruine el pelo o no permitirme algunos gustitos culinarios no? Ja ja ja ja…
Visité la catedral, que es un edificio imponente, enorme, oscuro, con unos vitrales hermosísimos. El piso está hecho en piedra de 3 colores formando un dibujo geométrico. El techo está tan alto, lo sostienen unas columnas enormes. Quise visitar un par de iglesias más pero estaban cerradas.
Me encontré con Valentina y Juan Pablo para almorzar, nos fuimos a un lugar lindísimo y muy barato, al rato cayó Jhon.

13 de Febrero. Me quedan U$D 500, creo que me alcanza para llegar a Manaos, pero tengo que ajustarme un poco. Salimos a Ambato a las 11:30 (U$D 5), el ómnibus no nos deja exactamente en Ambato, si no en un cruce antes de entrar a la ciudad ya que por aquí pasa otro ómnibus que es el que nos lleva a Baños (U$D 0,60). El paisaje es asombroso, a la vuelta de una curva puede verse a lo lejos el pico nevado del monte Chimborazo, teñido de dorado por la luz del sol que se está ocultando, bellísimo!!!
Apenas llegamos a Baños supimos que era un lugar para quedarse unos días, es tan chiquito, hermosos y tranquilo. Nos alojamos en el hostal Olguita por U$D 2, es muy lindo y súper limpio.

14 de Febrero. Me desperté temprano así que a las 07:30 ya estaba paseando y conociendo el lugar. El punto imperdible dentro de la ciudad es la iglesia de Ntra. Sra. Del Rosario de Agua Santa. Parece que es sumamente milagrosa, tanto así que sus milagros más “famosos” están pintados en forma de murales inmensos sobre las paredes laterales de la iglesia, y debajo de cada uno se cuenta la historia del milagro representado.
Cuando los chicos se despertaron fuimos a desayunar y luego a los baños termales “El Salado”, fabulosos!!! Después volvimos al hostal, nos bañamos y salimos a dar vueltas y luego almorzar.
Después de hacer algunas compritas me fui al mirador de la virgen, es una larguísima escalera que sube un cerro y conduce a una gruta donde se encuentra la imagen de Ntra. Sra. De Agua Santa y desde donde se tiene una panorámica de todo el pueblo.
Estoy a 2 hs. De ómnibus del puerto desde donde salen los barcos a Manaos pero todos me dicen que es una locura, que por ese puerto se escapa la guerrilla colombiana y que es muy peligroso y más viajando sola, que no lo haga, creo que voy a escucharlos y emprenderé mi regreso. Manaos quedará para la próxima ves…

15 de Febrero. Llegué a Quito a las 16:00, es una ciudad medio desordenada, construida dispersa entre los cerros… Es muy raro ver “pedazos de ciudad” aquí y halla… Me gusta.
Conseguí un hostal económico, limpio y en una zona tranquila no lejos del centro, Hostal Calama, con una habitación enorme para mi sola y con baño privado, a esta altura, como ya estoy volviendo ya no me fijo tanto en lo que gasto, de todos modos el alojamiento aquí me costó U$D 4, nada mal! Más tarde me fui a una agencia de viajes a ver si en una de esas me volvía en avión, después de todo, como ya dije, ya no debía cuidarme en los gastos. Resulta que me faltaban U$D 8 para el aéreo y no tenía ganas de molestar a mi familia pidiéndoles que mandaran U$D 8 así que decidí volver en ómnibus, 4 días y medio de viaje hasta Sgo. De Chile y casi uno más hasta Rosario en Argentina.

16 de Febrero. Mi regreso me convirtió en un turista consumista más, es que estoy con bastante dinero y ya con pasaje de regreso. Me fui a Otavalo, donde hay una feria de una manzana completa de artesanos de todo el país que se reúnen allí a vender su producción. Me compre de todo, regalos para todos mis amigos y familiares, incluso compre un bolso enorme para poder llevar todo esto, es tan barato y tan lindo todo lo que tienen, ni siquiera regateo los precios, creo que el trabajo de algunas artesanías no debería estar sujeto al regateo.

17 de Febrero. Me fui temprano a despachar la mochila y el bolso a la empresa con la que viajo así no ando con todo eso todo el día, el ómnibus sale a la noche recién. Me fui caminando hasta un centro comercial que me dijeron es muy lindo “El Jardín”, realmente hermoso, mejor que muchos de Bs. As. que conozco. Después me fui a otro que tiene salas de cine y vi una película, el cine es mi debilidad, que puedo decir…

El viaje de regreso fue larguísimo, ni que mencionarlo, pero con sus cosas lindas, como siempre y como todo… Conocí una porteña conversadora que viajaba con un amigo con quienes hable todo el viaje, dormí mucho, en Tacna (sur de Perú) tuvimos que quedarnos una noche ya que el puente había sido arrastrado por el río en la última tormenta y debíamos esperar a que improvisaran uno sobre las vías del ferrocarril para poder pasar a Chile. Así es que conocí un poco Tacna.
Luego el interminable desierto de Atacama, nunca había visto tantas dunas y arena durante tanto tiempo, parecía no terminarse más… Es un paisaje desoladísimo y aun así, vi, en medio de toda esa soledad un ranchito, con su vaca, en una corralito hecho a la sombra del único árbol. Miles de preguntas y planteos surgen al ver esta realidad, de donde saca agua potable, como alimenta a esa vaca, de que vive, quien vive allí, cuanta gente tan distinta, cuantas vidas tan distintas, con que poco se puede vivir, como nos quejamos tan fácil a veces…

23 de Febrero. Y el desierto comienza a dar paso a una zona más poblada, más turística, las playas se ven más pobladas… Y finalmente doblamos hacia el este y llegamos a Santiago. Unas horas depuse nos tomamos una combi que nos cruza a Mendoza, ya estoy de vuelta en Argentina!!!!

24 de Febrero. Son las 07:00 de la mañana, acabo de llegar a Rosario, no le avise a nadie para darle la sorpresa a mamá, cuando abro la puerta de casa me abraza muy fuerte y llora mientras me besa y se ríe al mismo tiempo… Ya estoy en casa…

Anuncios